martes, 9 de abril de 2013

EL VUELO DE ÍCARO / Existir no es otra cosa que estar fuera.


EL VUELO DE ÍCARO /COORDINACIÓN:
Número: CCXXIV CORIOLANO GONZÁLEZ Montañez
M CINTA MONTAGUT.

Inma Luna.
Existir no es otra cosa que estar fuera.
Editorial La única puerta a la izquierda, 2012.


Dice Tito Expósito en el breve prólogo de este libro que la poesía de Inma Luna es la poesía de la calle, de lo social, del amor visceral, de los sentimientos sin mordaza. Y así es como siempre
ha sido la poesía de Inma Luna: poesía vital, en carne viva que busca, y encuentra, en la cotidianidad el material para sus versos en los que late siempre una verdad a veces sencilla, a veces dolorosa pero que siempre va de frente, que no se esconde bajo los velos de una poesía etérea o tópicamente bella.

La voz que encontramos en esta poesía es la de un sujeto femenino que se bebe la vida a palo seco.

En su poemario anterior, No estoy limpia, nos decía “Vivir escuece” y en este último se propone romper con los límites que el mundo, la vida, las circunstancias o lo que sea nos imponen y la única manera de saber quiénes somos y qué podemos hacer con nuestra existencia es comenzar de cero desde nuestra propia lucidez.

En el primer poema del libro nos dice “Así que me dispuse a darme a luz/ y explorar ignotos
territorios/irresponsablemente/ dejándome guiar por mis latidos”. Este primer poema ya nos marca el camino, hay que salir para `poder existir por tanto el poemario se puede decir que es un viaje en el que encontraremos distintos lugares, distintas estaciones, distintos sentimientos. Todo ello tratado con un lenguaje directo, verdadero, a través de una escritura directa, plasmada con naturalidad y una libertad absoluta lo que caracteriza sin ninguna duda la obra de esta poeta.

Inma Luna conoce la soledad, el dolor, el amor vivido con fuerza y sabe que “debajo de la lengua/ se esconde el grito”. Y también que en el mundo que le rodea “hay derroche de gris por todas partes” y que “Vivo esquinada en un lugar con pasos de peatones y locales en venta/perros que dejan huellas en las calles/ y parterres tan tristes que se mueren a cachos”.

El padre muerto que “camina por la arena de una playa remota”, la madre que llama por teléfono y para la que no ya “ni una sola palabra que le sirva de alivio” porque para algunas llamadas no hay respuesta posible. Nada especial, sólo la vida que nos va destrozando lentamente. Como el amor que es una necesidad inmediata y auténtica “con el aroma salvaje de los manantiales”.

El poemario está dividido en cuatro capítulos aunque todo él mantiene una indudable unidad que le hace absolutamente coherente. Libro espléndido que se une a los otros de la misma autora cuya obra se va afianzando como una de las más originales y de las más interesantes de los últimos años.


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